Literatura Colonial [editar]

Retrato de Sor maria Inés de la Cruz. Miguel Cabrea, 1750

Retrato de Sor maria Inés de la Cruz. Miguel Cabrea, 1750

La Época de la Colonia estuvo influenciada culturalmente por lo religioso. Se destacan:

  • Francisco Álvarez de Velasco y Zorrilla (Bogotá, 1647 - Madrid, 1708) era hijo de un oidor neogranadino y de la hija de un oidor de Quito. Desde muy temprano recibió formación religiosa y ejerció la vida política. Su obra fue recogida en el libro Rhytmica Sacra, Moral y Laudatiria. Al contrario de Domínguez Camargo, era un gran admirador de Francisco de Quevedo y era reticente con respecto al gongorismo, con la excepción de Sor Juana Inés de la Cruz a quien le escribió desconociendo que había muerto. Velasco y Zorrilla asume el nuevo lenguaje americano -sus modismos- con orgullo, por lo que se ha ganado el reconocimiento como 'primer poeta americano'. También se le atribuye ser precursor del neoclasicismo. Se destaca su poema Vuelve a su quinta, anfriso, solo y viudo en donde relata el triste reencuentro del hombre viudo con su hogar y cómo la ausencia de su amada transforma el ambiente para el que llega y para los que están.
  • Juan de Castellanos. Sacerdote español, residente en Tunja por más de cuarenta años, autor del más extenso poema jamás escrito en lengua española, las Elegías de Varones Ilustres de Indias.
  • Juan Rodríguez Freyle. Sacerdote español, también residente en Colombia durante la mayor parte de su vida, fue el autor de la monumental obra crónica El Carnero.

Literatura de la Independencia [editar]


Oleo de la Batalla de Carabobo, una obra de martin Tovar y Tovar
Evidentemente la literatura colombiana durante los convulsionados años de la independencia, así como en todas las antiguas colonias españolas en el continente, se vio completamente influenciada por el ánimo político que determinó GYel pensamiento y el estilo de los autores criollos. Pero no se puede desconocer que la literatura colombiana es heredera de aquella hispánica y aquel sabor independentista e inconforme ante el estado de cosas, coincide a la vez con el romanticismo en boga que dominaría todo el siglo XIX en Colombia. El discurso político de entonces que tiene a su haber hombres de la talla del Libertador Simón Bolívar, se vería representado además en el naciente periodismo republicano del cual Antonio Nariño sería uno de los precursores. El género epistolar y la poesía se abrirían espacios en búsqueda de la identidad de la naciente nación. La decisión unánime de los padres de la patria de proteger y promover el idioma español o castellano en el suelo nacional, evidencia la gran importancia que la época daba a la palabra. De allí que sea Colombia la primera nación hispanoamericana en fundar en 1871 la Academia Colombiana de la Lengua, Ecuador lo hará poco después en 1874 con la Academia Ecuatoriana de la Lengua y Venezuela en 1883 con la Academia Venezolana de la Lengua para completar el cuadro de las naciones neogranadinas e integrarse posteriormente en lo que hoy se conoce como la Asociación de Academias de la Lengua Española (Panamá conformará su propia Academia Panameña de la Lengua por obvias razones en [[1923